¡VUELVE A CASA!

 

PARÁBOLA  =  (hebreo “Mashal” – similitud; griego “parabole” – comparación).  Ilustra una verdad moral y religiosa mediante una comparación extraída de la naturaleza o de la vida cotidiana.

HIJO  =  (hebreo “ben”, arameo “bar”).

PRÓDIGO  =  significa persona que se ha salido del camino haciendo malas decisiones donde pagará las consecuencias.

HERENCIA:  de acuerdo a Deuteronomio 21:17, una doble parte de la herencia correspondía al hermano mayor, y una tercera parte al hijo menor, pero solamente cuando la muerte del padre ocurriera.

AMOR SIN LÍMITES

¿Oyes la voz del Padre que te llama?  “¡Por favor, vuelve a casa!”  ¡Lo que Dios planeó para ti no dejará de cumplirse!  Eres su hijo y tarde o temprano recapacitarás y volverás a la casa del Padre celestial, donde te espera la salvación, fraternidad de la familia, la alegría del Espíritu Santo y el alimento espiritual (agua que salta para vida eterna y el pan de vida).

 

EL HIJO PRÓDIGO   (Lucas 15:11-32)

Un hombre (Padre celestial) tenía 2 hijos; y el menor de ellos (oveja descarriada, los apartados; rebelde) le pidió a su Padre la parte de los bienes (Herencia) que le correspondía. Juntándolo todo el hijo menor se fue a una provincia apartada (mundo: Isaías 55:7). Desperdició sus bienes  viviendo perdidamente y con rameras (pecado).  Cuando tuvo hambre  fue a trabajar en una Hacienda apacentando cerdos (animal inmundo para el judío; enlodando su alma).  Y “volviendo en sí” (recobró sus sentidos),  pensó ir a donde su padre para pedirle perdón.  Su padre al verlo de lejos (lo estaba buscando), fue movido a misericordia (amor), y corrió (iniciativa), y lo besó (Gratitud).  El padre dijo a sus siervos, “Sacad el mejor vestido (restauración; vestiduras nuevas de justicia), poned un anillo (autoridad restaurada; Genésis 41:42) en su mano, y calzado (hombre libre) en sus pies.  Traed el becerro gordo (ocasión especial para un distinguido invitado) y hagamos fiesta (banquete de acción de gracias), porque este mi hijo muerto era, y ha revivido, se había perdido, y es hallado” (Redimido).  Llega el hijo mayor, oye la música y las danzas, se entera del retorno de su hermano menor  rehusando entrar, porque se cree justo.  Su padre sale y le ruega que pase, diciéndole “Hijo, tú siempre está conmigo, y todas mis cosas son tuyas.  Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado”.  Aquí se muestra el amor de Dios por los que voluntariamente han dado las espaldas al Padre celestial.

¡Levántate y Vuelve a Casa!

Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.   (Lucas 15:10)

Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta:  si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.   (Isaías 1:18)

Y él os dió vida a vosotros, cuando estabáis muertos en vuestros delitos y pecados. (Efesios 2:1)

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.  (Romanos 6:23)

Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.  (Salmo 27:4)