LA LLAVE DEL POZO DEL ABISMO
El quinto ángel tocó la trompeta, y ví una estrella que cayó del cielo a la tierra, y se le dió la Llave del Pozo del Abismo. Y abrió el Pozo del Abismo, y subió humo de un gran horno; y se oscureció el Sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dió poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el Sello de Dios en sus frentes. Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. (Apocalipsis 9:1 - 6)
USTED LE FALTA UNA LLAVE
Hoy en día es imprescindible tener llaves para todo, la casa, auto, oficina, caja fuerte, entrar y salir, abrir y cerrar. Desde el Antiguo Testamento se utilizaban llaves hechas de madera. Símbolo de "poder o autoridad". Jesucristo tiene las llaves de la Muerte cuando al resucitar arrebató esas Llaves a Satanás el que tenía el Imperio de la Muerte. (Hebreos 2:14)
Llave de la ciencia. (Lucas 11:52)
Llave de la casa de David. (Isaías 22:22)
Solamente usted elige cuál llave quiere tener para pasar la eternidad: llaves del Reino de los cielos (Mateo 16:19) o las llaves del Infierno. (Apocalipsis 1:18). Estamos en Tiempos Escatológicos y nos urge estar viviendo en Santidad diariamente para que podamos ser “dignos” de escapar de los 21 Juicios de Dios hacia esta tierra pecadora y llena de tanta violencia, durante los 7 años de la Gran Tribulación.
Vosotros, pués, también, estad preparados, porque a la hora que no penseís, el Hijo del Hombre vendrá. (Lucas 12:40)
Y a tí te daré las Llaves del Reino de los Cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. (Mateo 16:19)
Jesús le dijo: Yo Soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (San Juan 14: 6)