EL JINETE LLAMADO "MUERTE"
(Apocalipsis 6:8)

 

Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la Tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la Tierra.  (Apocalipsis 6:8)

CABALLO AMARILLO =  color del cádaver, muerte por epidemias (SIDA), plagas y pestes (Armas Químicas), hambre mundial.

Enjugará dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá mas llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.  (Apocalipsis 21:4)

Y aún viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. y harán ésto porque no conocen al Padre ni a mí.   (Juan 16:2-3)

    El Mundo entero está bajo el terror de la amenaza de guerra constante en Israel y en el Medio Oriente (1 Tesalonicenses 5:3); el fracaso de los gobiernos corruptos y la depravación de esta humanidad (Gálatas 5:19-21; Romanos 1:29-31).  Los animales domésticos perderán su mansedumbre tornándose en fieras.   El ganado vacuno está desapareciendo rápidamente, debido en gran parte a enfermedades como el "virus de la vaca loca" en Gran Bretaña (Europa) y a los grandes fuegos que se propagan rápidamente en los Bosques, destruyendo la vegetación.  Según estimaciones de Naciones Unidas, unos 800 millones de personas en el mundo sufren hambre y desnutrición, mueren alrededor de 24,000 personas al día, las 3/4 partes son niños menores de 5 años que mueren por inanición.  Extrañas enfermedades como: SIDA, cáncer, hepatitis, cólera, fiebre amarilla, peste bubónica, encefalitis y la enfermedad del sueño.  El Hades (Infierno) se apropiará de las almas y la muerte se apropiará de los cuerpos.   Son principio de dolores (Mateo 24:8).   El fin se acerca  ¡Corre, ven a Cristo!  Que pronto la puerta se cerrará.  (Apocalipsis  3:16)

De cierto os digo que hay alguno de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.  (Mateo 16:28)

Y en aquellos días los hombres buscarán muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.  (Apocalipsis 9:6)

Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al  diablo.  (Hebreos 2:14)