ÁRBOLES ESPIRITUALES

 

 

ÁRBOLES CON FUNDAMENTO

          Los hombres y mujeres temerosos y obedientes a Dios son comparados como árboles fuertes y saludables plantados junto a corrientes de agua, cargados de fruto y llenos de hojas. (Salmo 1:3; 104:16)

 

Debemos 1.  Vivir para Dios, revelan caráter de Cristo, pués No están deformadas por el pecado ni corrompidas por la hipocrecía.  2.  Ser Firmes:  arraigados en la Palabra de Dios, no se moverán en tiempos de prueba y tentación.  (Gálatas 5:1)  3.  Seguir Creciendo:  añadir un anillo de crecimiento cada año, crecer constantemente en la Gracia (2 Pedro 3:18).  4.  Ser una bendición para otros: algunos árboles dan comida, otros dan sombra y otros dan madera.  Así los Hijos de Dios deben proporcionar alimento espiritual y consuelo a su prójimo y usar su tiempo y sus talentos para edificar a otros.  (Romanos 12:14-21).  5.  Listos para ser transplantados:  No estamos aquí para quedarnos, estamos esperando ser transformados al Huerto del Cielo donde nuestro fruto nunca se secará y su hoja no se marchitará.  (1 Corintios  15:51-53; 1 Tesalonicenses  4:15)

 

 

CRECIMIENTO ESPIRITUAL

          Componentes primarios del árbol:  Raíces (representa Fé hacia nuestro Creador, fuente de nutrición y perseverancia). Tronco (representa sentimientos, motivaciones y actos); Ramas (sabiduría, abundante experiencia, logro copioso); Hojas (provee cierta nutrición espiritual) y la Fruta (contiene la Semilla de la Fé en el mensaje de Salvación para que el mensaje eche Raíces en sus mentes y corazones, y nuestra propia visión se injertará en la suya).  Los “árboles altos” son símbolos de Gobernadores (Ezequiel 31:5-9).   Los “árboles bajos” son símbolos del pueblo común (Apocalipsis  7:8:7).  Somos llamados Árboles de Justicia”, plantío de Jehová, para gloria suya (Isaías 61:3).  ¿Cuál es tu calidad como árbol?  ¿Hay algún Fruto, alguna belleza,  algún crecimiento del que valga la pena hablar?  ¿O estas marchitado y eres improductivo?  Cuando el crecimiento se detiene empieza la Descomposición.  ¡Crece!  ¡Crece! Con el conocimiento que da Dios (Colosenses  2:19), el que siembra se goza juntamente con el que siega para recoger el fruto para vida eterna. (Juan 4:36)

 

Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; retoñará aún, y sus renuevos no faltarán.  (Job 14:7)

 

El fruto del justo es Árbol de Vida.  (Proverbios 11:30)

 

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,  que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae, y  todo lo que hace prosperará.  (Salmo 1:3)